Algunos niños del barrio Nueva España en la aldea de Monjaras, municipio de Marcovia a temprana edad se dedican a jalar leña para subsistir, mismo que ha sido su diario vivir, nunca han tenido la oportunidad de tener un regalo de navidad.
Cada día salen desde la 5:00 de la mañana en busca de tercios de leña para ganarse la vida, pero usando unos zapitos como zapatos. Mas que juguetes en navidad, ellos están necesitando un par de zapatos, ya que lo poco que ganan no les ajusta para comprar un par unos.
Su madre nos relata que son 5 hijos bajo su cuidado, los que tiene dentro de ellos se encuentra José Geovanny Ordoñez de apenas 12 años .
No obstante estos menores tienen metas y sueños en medio de su labor porque han carecido de infancia porque les toca trabajar al lado de su familia cargando un viaje de leña en su bicicleta que esta de media vida.
La navidad no existe en algunos lugares del sur debido que para ellos es normal como cualquier día, porque no tienen para celebrar la noche buena, peor contar con un estreno o un par de zapatos.
Soñar no cuesta nada en navidad a veces los sueños se convierten en realidad talvez santa pasa esta navidad y se acuerda de obsequios para estos niños.
Por otra lado en la entrada de Monjaras una familia se dedica a vender curiles y canecho, muchas veces han pasado hambre porque tienen varios hijos.
En el municipio de Marcovia hay muchos niños que anhelan un regalo esta navidad ya que sus padres apenas les alcanza para el sostén diario conozcamos mas de cerca esta historia.
Mientras hacíamos un recorrido por el pintoresco municipio del sur nos damos cuenta que hay niños que tienen sueños .
María Cristina Reyes es una niña que estaría culminando su quinto grado este año, mismo que no pudo hacerlo, ya que sale cada mañana en compañía de su madre para traer dinero para sustentar su hogar.
Le toca caminar distancias largas recorriendo calles de tierra para llegar a recibir el pan del saber si hubiese podido hacerlo, estaría feliz pero le toco lleva pan a su casa primero. En esta navidad Cristina tiene una petición a Dios y es que le pueda regalar una bicicleta para ya no caminar esos largos kilómetros.
Colaboración Realizada por: Lic. Selvin Euceda
SIN REGALOS Y SIN SONRISAS , EL OTRO LADO DE LA NAVIDAD EN MONJARAS, MARCOVIA.

